Intensamente tú

¿Viste la película Intensa-mente?  Inside Out, titulada Del revés en España e Intensa-mente en Hispanoamérica, es genial.

La idea original de esta producción de Pixar es de su director, Peter Docter, quien se dio cuenta de los cambios de personalidad de su hija mientras crecía.

Tras consultar psicólogos y neurólogos, los productores de la película nos regalan una  interesante visión de cómo funcionan nuestra mente consciente e inconsciente y las emociones, así como la influencia de éstas en nuestras áreas de vidas, relaciones y personalidad.

La primera emoción que surge en la niña es la Alegría (yo diría el Amor, en la vida real) y su función es mantenerla feliz. Junto a la Alegría, que es un personaje principal dentro de la mente de la chica, viven otras emociones: Tristeza, Temor, Desagrado y Furia.  Estas personitas mueven los controles del cuartel general de la mente, e influyen en los recuerdos y las acciones.

Así como en la película, muchas veces tratamos de aislar, ignorar o anular a la tristeza y otras emociones consideradas negativas. Pero todas son importantes y pueden asumir el mando de los controles de la mente para producir alguna acción.

Furia
La ira o furia, por ejemplo, nos puede impulsar a tomar acciones.  Si haces memoria tal vez recuerdes haber tenido una gran rabia y que ésta te haya impulsado a alguna acción contundente, a poner los límites, a decir se acabó, a defenderte o defender a otros de injusticias, etc.

La idea es reconocer y experimentar las emociones, y luego darle paso a la Alegría, la confianza, el amor para que sean ellos quienes muevan los controles en esa consola de nuestra mente.
Claro está que no conviene acostumbrarse a sólo usar la rabia como impulso para actuar. Hay quienes esperar a no poder más para estallar y así tomar acciones. Algunos  se acostumbran a sentirse “poderosos” y activos sólo con la rabia.  Otros creen que imponiendo su rabia y atropellando van a ser respetados; confunden bravuconería y patanería con poder.

Una rabia genuina se vive, se experimenta y se atiende. ¿Qué acciones en positivo me está pidiendo que tome esta emoción? No vivirla sanamente es dejar que se convierta en resentimiento.

Resentimiento social
Podríamos decir que el resentimiento es una furia instalada, mal vivida, apoltronada en una zona de comodidad en nuestra mente.  Es más cómodo quedarse culpando a otros; es más fácil mantener la rabia hacia los demás que ver hacia adentro y verla allí con su cara retorcida y roja.

Esa rabia es tuya, esa cara de resentimiento surge de tu interior.

El resentimiento social causa muchos males. Una persona con resentimiento social (rabia contra un sector de la sociedad o con toda la gente) es un caldo de cultivo para que otros aprovechados siembren odio y deseos de venganzas.  Ese sentimiento es tierra fértil para los que mantienen fanatismos de religiones o ideologías  (esos que repiten: “los que no son de nuestra religión son malos; los otros son los culpables de todo lo que te pasa, hay que castigarlos o eliminarlos; si tú no tienes es porque alguien te quitó; si eres pobre es porque alguien es rico”).

Como siempre decimos, para tener mejores líderes tenemos que mejorar como sociedades. Para avanzar como sociedad, necesitamos mejorar como personas. Para mejorar es preciso conocernos, sobre todo reconocernos como hijos de Dios, todos. Necesitamos depurarnos internamente de resentimientos, fanatismos, pasividad, etc.

Haz una lista de todo lo que te da rabia y todos tus resentimientos. Revisa esa lista y empieza a percibir esa emoción, a perdonar, a soltar el pasado. Cada vez que estés iracundo, piensa que estás dejando que asuma el control de tu mente a una personita resentida cegada por la rabia, que muy probablemente no está en la capacidad de tomar las mejores decisiones ni acciones.
Todo lo que vemos afuera lo teñimos del color de nuestras creencias y emociones.

En el fondo de nuestras mentes subconsciente hay muchos recuerdos, heridas, creencias; como pequeñas esferas que se pueden activar en cualquier momento y salir a la superficie e impulsarnos a actitudes positivas o negativas.

Una manera de depurar todo nuestro mundo interior es cultivando la flexibilidad mental y tolerancia para soltar el pasado, con la espiritualidad:  la meditación, el serio trabajo del perdón (con Ho oponopono, por ejemplo), la oración sentida de corazón, y sobre todo dándonos y dando amor –el antídoto para todo lo que sea distinto a la alegría y la serenidad.

Conciencia
Estar más conscientes de qué estamos sintiendo en todo momento nos arroja luz a nuestras partes más sombrías de la personalidad.

A mayor conciencia de lo que estamos sintiendo y pensando, mayor es nuestra capacidad de tener dominio sobre lo que sentimos y hacemos, y mayor es nuestro grado de bienestar y avance en nuestra evolución.

¿Quieres quedarte en la Tristeza? Obsérvate como esa personita con una voz fastidiosa de lamento todo el tiempo, aplastada en el piso y pidiéndole a otros que la arrastren por el piso porque no tiene ánimo para levantarse. ¿Quieres verte así?

Mientras más consciente eres de cómo estás viviendo, mayor es tu autenticidad y felicidad, eres más intensamente tú!

Un abrazo en la luz.

Intensamente tú

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